domingo, 30 de enero de 2011

Un fragmento de Thornton Wilder

Creo que únicamente una soledad existe en el mundo más grande que la del jefe militar o la del jefe del Estado, y es la soledad del poeta. Porque, ¿quién podría aconsejarlo en esa incesante sucesión de elecciones que es un poema? Es en este sentido que la responsabilidad significa libertad. Cuantas más decisiones se vea uno obligado a tomar por sí mismo, tanto mayor será la conciencia de su libertad para elegir. Afirmo que sólo bajo el peso de la responsabilidad adquirimos conciencia cabal de nuestro propio espíritu y que ningún peligro más grave puedo concebir para el mío que el de verlo reflejar la preocupación de ser aprobado por hombre alguno, aunque se trate de un Catón o de un Bruto. Es mi deber llegar a la decisión como si ella no pudiera ser objeto de comentarios, como si no me viese nadie.

Thornton Wilder, Los idus de marzo

jueves, 27 de enero de 2011

Un poema y un aviso

Ayer, en nuestra sesión de COLMO menguada por los exámenes, discutíamos sobre la dificultad de definir la poesía y lo poético. Hoy me he acordado de un poema de Miguel d'Ors que plasma perfectamente ese problema y que cuelgo aquí:


Ella

Es misteriosa como el tiempo y el mercurio,
delirante y exacta, álgebra y fuego.
Cuando nadie la espera, coronada de escarcha,
baja tarareando con pies maravillosos,
por entre los helechos. Muchos enamorados
consagraron su vida a llamarla, elevaron
laboriosos palacios para ella,
y no condescendió ni a una mirada.
No sirve para nada y son millones
los que viven por ella. Cuando piensas
que prefiere a los locos y vagabundos, pasa
del brazo de un ministro o Mr. Eliot.
Es papeles manchados de tinta y es el mundo
con hogueras y robles, despedidas, los Andes,
la luna azul y Concha Valladares. Su rostro
constantemente cambia, inconstante. Y no cambia.
Bécquer la confundió con el Amor
y es una forma de no ser feliz.

Miguel d'Ors, La música extremada, Renacimiento, Sevilla 1991


***


Y ahora, un aviso que también viene de perlas para ilustrar la dificultad de definir la poesía. Esta noche, en el bar La Curva (c/ José María Lacort, 28, Valladolid), a partir de las 21:00, COLMO Colectivo presenta el #3 de su serie de plaquettes La Chica de la Curva, titulada La niña que arrastraba un globo roto a la hora del recreo, escrita por Adriana Bañares y Gonzalo Álvarez Perelétegui:


Estáis todos invitados a acudir. Os esperamos.

domingo, 2 de enero de 2011

¿Qué vas a leer en 2011?

Hace unos días colgué el listado de mis lecturas recomendables del año que acaba de terminar. En realidad, sólo tendría que haber añadido algunos títulos (Tanta gente sola y Basado en hechos reales, de Juan Bonilla, El factor humano, de John Carlin, La narración de Jacobus Coetzee, de J.M. Coetzee y unos pocos más) para tener el registro completo de mis lecturas del 2010. El resto ha sido novela policíaca, para descansar la cabeza de la tesis, pero eso es otra historia. Este año, ya doctor, soy libre por fin y espero poder leer más que el anterior.

Entre mis propósitos de lectura están varios ensayos, casi todos de tema científico: El instinto del arte, de Dennis Dutton; El miedo a la ciencia, de Roy Durban; La tabla rasa, de Steven Pinker; Romper el hechizo, de Daniel C. Dennett; Imposturas intelectuales, de Alan Sokal y Jean Bricmont; y Séneca en Auschwitz, de Raúl Fernández Vítores. Menos Séneca en Auschwitz, todos los demás los tengo empezados, así que la lista es menos ambiciosa de lo que parece.

En cuanto a la narrativa, tengo intención de leer Los detectives salvajes y El Tercer Reich, de Roberto Bolaño; El asedio, de Arturo Pérez-Reverte; y Verano, de J.M. Coetzee.

En poesía soy menos sistemático y más dado a los poemas sueltos que a los poemarios, pero tengo ganas de leer Sobre unas ruinas encontradas, de Pablo López Carballo, si soy capaz de encontrarlo. También trataré de hacerme con las poesías reunidas de Manuel Vilas y Juan Antonio González Iglesias. Y luego, a esperar a Versátil.es para ver qué descubrimientos nos hace.

Feliz año 2011 y felices lecturas para todos.