sábado, 23 de octubre de 2010

Un poema de Julián Cañizares


Sentado en la terraza
he conocido un hombre único y consciente.
Decía tener más de seis mil objetivos.
Subjetivamente, me dijo, soy feliz.
Porque él nunca descansa, nunca tiene miedo del reposo,
sólo ansia y busca, y para ello abulta su vida.
¿Cómo alcanzar todos sus objetivos?

Me di cuenta de que ahí estaba el genio.
Nunca los alcanzaría, y lo que es mejor, viviría.
Yo tuve un objetivo, y una vez alcanzado,
debajo del cielo, me hundí, y fui inconsciente.
Aquel hombre me enseñó a ocultarme,
y a no interrumpir mi vida.
Seis o siete mil, qué importa.
Son suficientes para aguardar en la terraza.
Mi vida no es tan pequeña, sólo inmensa.


Julián Cañizares Mata, Sustituir estar, DVD, Barcelona 2009

martes, 5 de octubre de 2010

Un poema de Karmelo Iribarren


La frontera

Era un lugar siniestro,
peligroso, un lugar
donde podía pasarte
cualquier cosa. Los trenes
iban lentos: al otro lado
estaba Francia, nada menos,
y más lejos aún, pero mucho más
lejos, Pekín. Una vez fui
con mi madre hasta Bayona.
Estaba todo limpio y quieto,
como muerto, como si no pasase
nada. Luego lo supe: ser libre
no es igual que ser feliz.


Karmelo Iribarren, La ciudad (Antología 1985-2008), Renacimiento, Sevilla 2008