miércoles, 21 de octubre de 2009

Otra oda de Horacio

La del famoso carpe diem. El original, aquí. A la traducción le falta algún retoque, pero creo que no está mal.

1.11

No quieras enterarte, que es pecado,
del final que los dioses nos destinan,
ni esperes que los astros te lo aclaren.
Más vale apechugar con lo que venga.
Da igual que Júpiter te otorgue muchos
inviernos o el de hoy, que va gastando
las olas del Tirreno en las roquedas.
Así que no seas tonto, sirve el vino,
coloca tu esperanza a corto plazo.
Celoso, el tiempo escapa en lo que hablamos.
Vendimia el día mientras esté a punto.
No pienses que mañana habrá otro igual.

miércoles, 7 de octubre de 2009

La ciencia en España no necesita tijeras


Cuando empecé este blog me hice la promesa de no hablar en él más que de literatura. Hoy, sin embargo, voy a hacer una excepción para adherirme a la iniciativa "La ciencia en España no necesita tijeras", con la que se pretende protestar, de manera particular, por el anunciado recorte de un 15% del presupuesto de Ciencia y de Innovación, y ya de modo más general, por la difícil situación con la que tienen que enfrentarse día a día los científicos en España.

Bien, mi propia experiencia como investigador en la Universidad me dice que el de la financiación no es el único problema con el que se enfrentan quienes pretenden seguir una carrera científica en España. Es más, creo que ni siquiera es el más importante. Hay otros muchos. Un ejemplo: la falta de unos criterios objetivos por parte de las administraciones para medir la calidad científica de nuestro trabajo, lo cual acaba provocando que en el curriculum vitae académico cuente más la cantidad que la calidad, y que, en consecuencia, para sobrevivir en este mundillo haya que acabar pasando por el aro y dedicarse a publicar como loco en lugar de realizar un trabajo científico serio. Otro ejemplo: la aprobación del famoso nuevo CAP, cuya posesión permite continuar con la fase avanzada de los estudios de doctorado, es decir, con la tesis, exactamente igual que lo hacía cualquiera de los antiguos cursos de doctorado de cada especialidad. Ni que decir tiene que un doctorando que haya pasado un año estudiando técnicas pedagógicas (sobre cuya utilidad y cientifidad no voy a entrar aquí) no va a tener la misma preparación que tendría si hubiera pasado ese año haciendo cursos especializados de su campo de interés.

Ahora bien, creo que no se puede tolerar un recorte semejante en el presupuesto destinado a la Investigación. Podría entenderlo, como podría entender la subida de impuestos, si viera que aquí todo el mundo se ajusta el cinturón. Pero no. No sólo no se hace, sino que además se destinan enormes sumas de dinero a cosas que, cuanto menos, es discutible que tengan que ser financiadas públicamente (como ésta, o ésta, o ésta, o éstas, o éstas, o éstas, o muchas de éstas).

Por esa razón he abierto este paréntesis. Que cierro aquí.

martes, 6 de octubre de 2009

Una oda de Horacio

El original, aquí. La traducción, que es mía, se la dedico a María Vázquez Martín. Ya sabe ella por qué.

1.13

Cada vez que de Télefo
el cuello torneado alabas, Lidia,
el pecho ancho, ay de mí,
la sangre se me inflama por las venas.

La vista se me nubla
y el sentido, las lágrimas empapan,
furtivas, mis mejillas,
mostrando el fuego lento en que ardo dentro.

Me abraso al ver tus hombros
blanquísimos, heridos por el mismo
borracho que te deja
la huella de sus dientes en los labios.

Si quieres mi opinión,
no esperes que sea fiel quien como un bárbaro
la dulce boca hiere
que Venus con su néctar bañó excelso.

¡Felices tres mil veces
los que el amor mantiene entrelazados,
sin riñas, sin rupturas,
hasta que los desata el día supremo!

sábado, 3 de octubre de 2009

Un poema de Juan Bonilla

El sótano

Allá donde se esconde lo que no
puedes decirle a nadie, donde ondea
por todos los rincones la verdad
que sólo anida en ti cuando estás solo
y para la vergüenza no hay rincón.
Donde los más sucios deseos limpian
tu espíritu, donde no hay tentanciones
-brutales, pornográficas, ridículas-
prohibidas. Si alguien se atreviese a entrar,
si tú abrieras la puerta y te mostraras
como eres en el sótano, quien eres
fuera de aquí sería destruido.

Juan Bonilla, Defensa personal (Antología poética 1992-2006), Sevilla 2009